Descubren que un gen compartido por el VIH y la Hepatitis C acelera el reloj biológico
CIENCIA Y SALUD. – Un equipo internacional de investigadores ha identificado un "puente genético" que explica por qué los pacientes diagnosticados con el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) o Hepatitis C tienden a mostrar signos de envejecimiento prematuro. El estudio revela que un gen específico, compartido por ambas infecciones, actúa como un catalizador que acelera el desgaste de las células, adelantando el reloj biológico de quienes conviven con estas condiciones.
El hallazgo, publicado en la revista Nature Communications, arroja luz sobre una de las mayores interrogantes de la medicina moderna: por qué, a pesar de tener cargas virales controladas gracias a los tratamientos actuales, estos pacientes desarrollan enfermedades asociadas a la vejez —como problemas cardiovasculares o deterioro cognitivo— décadas antes que la población general.
El mecanismo del desgaste
El gen identificado interviene directamente en la regulación de los telómeros, las estructuras que protegen los extremos de los cromosomas. Cada vez que una célula se divide, estos telómeros se acortan; cuando son demasiado cortos, la célula muere o deja de funcionar. La presencia de este gen bajo el estrés de la infección crónica provoca que los telómeros se erosionen a una velocidad muy superior a la normal.
"No se trata solo de la presencia del virus, sino de cómo este gen activa una respuesta inflamatoria persistente que consume la reserva de juventud de nuestras células", explica el Dr. Julian Vance, autor principal del estudio.
Una nueva esperanza terapéutica
Este descubrimiento cambia las reglas del juego para la industria farmacéutica. Hasta ahora, los tratamientos se centraban exclusivamente en detener la replicación viral. Con la identificación de este gen, se abre la puerta al desarrollo de terapias senolíticas o "protectores celulares" que podrían bloquear la acción del gen y frenar el envejecimiento acelerado.
Para los millones de personas que viven con VIH o Hepatitis C, esto no solo significa vivir más años, sino vivirlos con una mejor calidad de salud, reduciendo la aparición de comorbilidades crónicas.
Impacto en la medicina preventiva
Los expertos sugieren que este gen podría servir también como un biomarcador. A través de una prueba de sangre, los médicos podrían medir qué tan rápido está avanzando el reloj biológico de un paciente y ajustar su tratamiento de manera personalizada.
Este avance científico marca un hito en la comprensión de las enfermedades infecciosas crónicas y posiciona a la genética como la herramienta clave para combatir el envejecimiento prematuro en la medicina del siglo XXI.
Datos clave del hallazgo:
- El Gen: Identificado como un regulador de la inflamación sistémica.
- El Efecto: Erosión acelerada de los telómeros (protectores del ADN).
- La Consecuencia: Envejecimiento biológico hasta 15 años mayor a la edad cronológica.
- La Solución: Posible desarrollo de fármacos que bloqueen este "acelerador" genético.
