INTERNACIONALES

Irán desafía a EE. UU. con pruebas de misiles en el estrecho de Ormuz

En una demostración de fuerza sin precedentes que ha puesto en vilo a los mercados energéticos globales, la Guardia Revolucionaria de Irán llevó a cabo esta semana el lanzamiento del nuevo misil de defensa aérea Sayyad-3G en las aguas estratégicas del estrecho de Ormuz. La maniobra, denominada "Control Inteligente", ocurre en un momento crítico donde la diplomacia y la amenaza militar caminan sobre la cuerda floja.

Un mensaje de hierro en medio de la negociación

El ejercicio militar se produce simultáneamente a la segunda ronda de conversaciones indirectas en Ginebra entre las delegaciones de Irán y la administración de Donald Trump. Mientras los diplomáticos intentan reactivar un acuerdo nuclear que alivie las sanciones, el ejército iraní ha optado por mostrar su arsenal como una "garantía de soberanía".

El misil Sayyad-3G fue lanzado desde el buque de guerra Shahid Sayyad Shirazi. Según fuentes oficiales iraníes, este proyectil utiliza un sistema de lanzamiento vertical (VLS) que permite una cobertura de 360 grados y reduce drásticamente el tiempo de respuesta ante múltiples amenazas simultáneas.

Cierre estratégico y tensión naval

Por primera vez en años, Irán ordenó el cierre parcial y temporal de ciertas zonas del estrecho para garantizar la "seguridad de la navegación" durante las pruebas de fuego real. Esta decisión ha generado alarmas en Washington, dado que por esta vía transita casi el 20% del petróleo mundial.

La respuesta de Estados Unidos no se ha hecho esperar. El Pentágono ha confirmado que el grupo de combate del portaaviones USS Abraham Lincoln ya opera en la región, mientras que el USS Gerald R. Ford acelera su tránsito hacia el Mediterráneo oriental para reforzar la presencia estadounidense. El presidente Trump advirtió el pasado viernes que su administración evalúa "ataques limitados" contra infraestructuras iraníes si no se detiene el avance del enriquecimiento de uranio.

El factor geopolítico: China y Rusia

La tensión se ve agravada por el inicio de las maniobras conjuntas "Cinturón de Seguridad Marítima 2026″, donde buques de guerra de China y Rusia se han unido a las fuerzas iraníes en el Golfo de Omán. Para los analistas, este frente común busca contrarrestar lo que Teherán denomina "unilateralismo estadounidense" y asegurar que cualquier intento de bloqueo por parte de EE. UU. tenga consecuencias globales.

Por ahora, el precio del barril de petróleo ha experimentado una volatilidad inmediata, rozando los 100 dólares ante el temor de que un error de cálculo en el Estrecho degenere en un conflicto abierto que bloquee el suministro energético a Europa y Asia.


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *