INTERNACIONALES

Bukele sentencia Si un gobierno no derrota al crimen, es porque hay complicidad

El mandatario salvadoreño lanzó una dura crítica a la gestión de seguridad en la región, asegurando que la persistencia de los grupos criminales no se debe a la falta de recursos, sino a pactos bajo la mesa entre políticos y delincuentes.

SAN SALVADOR – En una reciente declaración que ha resonado en toda América Latina, el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, volvió a encender el debate sobre la seguridad pública y la voluntad política. Durante una intervención centrada en los logros de su estrategia de seguridad, el mandatario fue tajante: la incapacidad de un Estado para vencer al crimen organizado es, en realidad, una señal de complicidad al más alto nivel.

"No es falta de capacidad, es voluntad"

Para Bukele, la narrativa de que los países no cuentan con la tecnología o el armamento suficiente para enfrentar a las mafias es una "excusa para el consumo público". Según el mandatario, el aparato estatal, cuando se utiliza con determinación, siempre es superior a cualquier estructura criminal.

"Si un gobierno no derrota al crimen, es porque hay complicidad. No hay otra explicación. Los gobiernos tienen todas las herramientas: el ejército, la policía, el presupuesto, el sistema judicial y el respaldo de la ley. Si el crimen sigue ganando, es porque quienes deben combatirlo están en la nómina de los criminales", sentenció.

El modelo salvadoreño como referente

Estas declaraciones llegan en un momento donde el "Modelo Bukele" —caracterizado por el régimen de excepción y la construcción de mega cárceles— es observado con lupa por países vecinos que enfrentan crisis de violencia, como Ecuador, Honduras y México.

Bukele sostiene que el éxito de su administración en la reducción drástica de la tasa de homicidios se debió, en primer lugar, a "limpiar" las instituciones de elementos que trabajaban para las pandillas. "Para ganar la guerra contra el crimen, primero tuvimos que ganar la guerra contra la corrupción interna", añadió.

Reacciones y controversia

Como es habitual, las palabras del mandatario han generado reacciones divididas:

  • Seguidores: Aplauden la frontalidad del presidente y consideran que su mensaje es una verdad incómoda para las élites políticas tradicionales de la región.
  • Críticos: Organizaciones de derechos humanos y opositores señalan que este discurso simplifica problemas estructurales complejos y sirve para justificar medidas autoritarias que vulneran el debido proceso.

A pesar de las críticas internacionales por presuntas violaciones a los derechos humanos, Bukele mantiene niveles de aprobación históricos dentro de su país, consolidando su narrativa de que la seguridad es el pilar fundamental para cualquier otra libertad ciudadana.


Análisis del impacto

La sentencia de Bukele no es solo un comentario doméstico; es un desafío directo a la soberanía y la gestión de otros líderes latinoamericanos. Al equiparar la "ineficacia" con la "complicidad", el presidente salvadoreño busca posicionarse como el único líder con la integridad necesaria para enfrentar el flagelo del narcotráfico y las pandillas, presionando a sus homólogos a adoptar medidas más severas o enfrentar el juicio de la opinión pública.


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