Al estilo Hipólito! Las ocurrencias del expresidente que volvieron a sacar carcajadas
SANTO DOMINGO. – Ni el protocolo de los eventos oficiales, ni la seriedad de las cámaras, ni el paso de los años logran domesticar la lengua de Hipólito Mejía. El expresidente de la República volvió a convertirse en el centro de atención esta semana, tras protagonizar una serie de "salidas" que han inundado las redes sociales y recordado a los dominicanos por qué su estilo es único en la política regional.
El escenario fue una reciente actividad pública donde, rodeado de funcionarios y empresarios, Mejía no desaprovechó la oportunidad para romper el hielo con su característico humor campesino y directo.
"Yo no soy filósofo, yo soy agrónomo"
Todo comenzó cuando un periodista intentó abordarlo con una pregunta técnica sobre macroeconomía. Con su habitual rapidez mental y sin soltar su sonrisa socarrona, el exmandatario respondió: “Mire mi hijo, a mí no me venga con esa profundidad, que yo no soy filósofo, yo soy agrónomo. Pregúnteme de yuca o de mango, que ahí es que yo le doy cátedra”.
La respuesta no solo desarmó al comunicador, sino que provocó una carcajada colectiva entre los presentes, incluyendo a figuras que minutos antes mantenían un semblante rígido.
El "Papá" de las redes sociales
Las reacciones en plataformas como X (Twitter) e Instagram no se hicieron esperar. Cientos de usuarios compartieron el clip del momento con frases como: "Podrán decir lo que quieran, pero Hipólito es la alegría de este país" y "Llegó Papá con su dosis de realidad".
No es la primera vez que las ocurrencias de Mejía se vuelven virales. Desde sus anécdotas en la "huerta" de su casa hasta sus interacciones con ciudadanos en la calle, el expresidente ha cultivado una marca personal basada en la autenticidad y la falta de filtro, algo que, según analistas, le permite mantener una conexión emocional con el pueblo dominicano más allá de las fronteras partidarias.
Un estilo que trasciende
A pesar de las críticas que a veces recibe por su informalidad, lo cierto es que la figura de Hipólito Mejía sigue siendo un imán para los titulares. En un mundo político cada vez más ensayado y lleno de guiones, sus ocurrencias son vistas por muchos como un "respiro" de humanidad.
Al finalizar el evento, entre risas y apretones de manos, Mejía se despidió con otra de sus perlas: “Vayan a trabajar, que el que mucho habla poco produce, y yo ya hablé demasiado hoy”.
