INTERNACIONALES

Guerra abierta Trump arremete contra De Niro y cuestiona su salud mental en un nuevo enfrentamiento

La histórica rivalidad entre el presidente Donald Trump y la leyenda de Hollywood, Robert De Niro, ha alcanzado un nuevo punto de ebullición. En una serie de declaraciones recientes, el mandatario estadounidense ha lanzado un ataque personal sin precedentes contra el actor, calificándolo de "mentalmente inestable" y sugiriendo que su capacidad cognitiva se ha deteriorado con los años.

El enfrentamiento, que ya suma casi una década de insultos públicos, escaló tras las últimas intervenciones de De Niro, quien ha sido uno de los críticos más vocales y feroces de la administración actual dentro de la industria del cine.

Un ataque directo desde la esfera política

A través de sus canales habituales de comunicación, el presidente Trump no escatimó en adjetivos para descalificar al ganador del Oscar. "Robert De Niro, cuya capacidad de actuación ha disminuido considerablemente, se ha convertido en un espectáculo lamentable", afirmó el mandatario. "Es un individuo cuyo juicio está nublado por el odio; estamos hablando de alguien que claramente es mentalmente inestable".

Este tipo de retórica no es nueva en el estilo del presidente, quien suele responder con contundencia a las figuras del entretenimiento que cuestionan su liderazgo. Sin embargo, el énfasis en la salud mental del actor marca una línea más agresiva en la narrativa de este conflicto.

De Niro: Una voz persistente en la oposición

Por su parte, Robert De Niro no ha dado marcha atrás. El actor de Taxi Driver y El Irlandés ha utilizado plataformas de alto perfil —desde entregas de premios hasta programas de entrevistas nocturnos— para advertir sobre lo que él considera un peligro para la democracia estadounidense.

En sus declaraciones más recientes, De Niro comparó el clima político actual con un drama de gánsteres, una temática que conoce bien por su carrera cinematográfica, asegurando que su compromiso de "hablar la verdad ante el poder" se mantiene firme a pesar de los ataques personales.

Reacciones en la opinión pública

La disputa ha provocado una división inmediata en las redes sociales y círculos políticos:

  • Seguidores de Trump: Aplauden la franqueza del presidente y acusan a Hollywood de vivir en una "burbuja" desconectada de la realidad del país.
  • Defensores de De Niro: Ven en los ataques del presidente un intento de intimidación y una falta de respeto a la libertad de expresión de un ciudadano prominente.

Lo que queda claro es que la tregua entre Washington y Tribeca es inexistente. En este choque de titanes —uno del poder político y el otro del poder cultural—, la "guerra abierta" parece lejos de terminar, prometiendo nuevos episodios conforme se acerquen las próximas citas electorales.

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