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Dos nombres en la mira para suceder a El Mencho en el CJNG Harfuch

Tras la confirmación del debilitamiento y la salida de la estructura operativa de Nemesio Oseguera Cervantes, alias "El Mencho", el Gobierno de México ha puesto en marcha un operativo de inteligencia de máxima prioridad. El Secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, reveló que se han identificado a dos figuras clave que actualmente se disputan el control absoluto del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).

Esta revelación ocurre en un momento crítico para la seguridad nacional, confirmando que la organización criminal más poderosa del país atraviesa una fase de reconfiguración interna que podría alterar el mapa del narcotráfico en diversas entidades.

La pugna por el trono

Según los informes de inteligencia presentados por la Secretaría, la sucesión no es clara. Aunque el CJNG siempre se caracterizó por una estructura piramidal rígida bajo el mando de "El Mencho", su ausencia ha dejado un vacío de poder que dos lugartenientes de alto nivel intentan llenar.

"Tenemos detectados a dos perfiles que, por su capacidad logística y control de plazas, son los sucesores naturales. La instrucción es clara: neutralizar estas líneas de mando antes de que logren consolidar un nuevo liderazgo que incremente la violencia en el país", puntualizó García Harfuch durante la conferencia matutina.

Los perfiles bajo vigilancia

Aunque por razones de debido proceso y seguridad estratégica no se revelaron los nombres completos, fuentes cercanas al gabinete de seguridad apuntan a dos facciones:

  1. El ala financiera y logística: Un perfil que ha operado bajo la sombra de la familia Oseguera, encargado de las conexiones internacionales y el lavado de activos.
  2. El ala militarizada: Un jefe de sicarios con gran influencia en la zona de los Altos de Jalisco y Colima, conocido por su capacidad de fuego y reclutamiento.

Impacto en la Seguridad Nacional

La fragmentación o sucesión en el CJNG es vista por las autoridades como un arma de doble filo. Por un lado, debilita la unidad de mando de la organización; por otro, suele desencadenar enfrentamientos internos conocidos como "limpias" que afectan directamente a la población civil en estados como Jalisco, Michoacán y Guanajuato.

García Harfuch reiteró que la estrategia actual se centra en el uso de inteligencia y el corte de flujos financieros, más allá de la simple captura de objetivos prioritarios. Las fuerzas federales, incluyendo a la Guardia Nacional y la Sedena, han reforzado la vigilancia en los límites de Jalisco ante una posible escalada de hostilidades entre las facciones en disputa.


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