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Alarma en el turismo cubano El Gobierno cierra hoteles y evacúa turistas por el colapso energético

La industria turística de Cuba, principal motor de su economía, ha entrado en fase de emergencia. Este sábado, el Gobierno cubano inició un proceso de cierre temporal de decenas de instalaciones hoteleras y la evacuación de turistas hacia polos específicos, debido a la incapacidad del sistema eléctrico nacional para sostener la operación en todo el país.

El fin de la "burbuja" turística

Durante décadas, los hoteles en Cuba habían logrado mantenerse al margen de los apagones que afectan a la población civil gracias a potentes grupos electrógenos. Sin embargo, el desabastecimiento extremo de combustible ha hecho imposible mantener encendidos los generadores de manera continua.

Según fuentes del Ministerio de Turismo (MINTUR), la estrategia actual consiste en la "compactación de instalaciones". Esto implica cerrar hoteles con baja ocupación o sistemas energéticos ineficientes y trasladar a los huéspedes a un grupo selecto de hoteles —principalmente en Varadero y los Cayos del Norte— que aún cuentan con reservas de diesel y mayor eficiencia operativa.

Varadero y los Cayos: Las zonas de mayor tensión

Informes desde la isla indican que en el polo turístico de Cayo Santa María y Cayo Coco, la situación es especialmente tensa. Varios complejos gestionados por cadenas extranjeras como Meliá, Iberostar y Blue Diamond han tenido que limitar el aire acondicionado, los servicios de restaurante y la iluminación de áreas comunes.

"Nos trasladaron en autobús desde nuestro hotel original porque ya no podían garantizar el agua caliente ni la refrigeración de los alimentos", comentó un turista canadiense afectado por las reubicaciones.

Impacto económico y diplomático

La medida representa un golpe demoledor para la reputación de la isla como destino seguro. Tour-operadores europeos y canadienses han comenzado a recibir cancelaciones masivas, mientras que las embajadas de varios países han emitido avisos de viaje instando a sus ciudadanos a prepararse para interrupciones severas en los servicios básicos.

Expertos locales coinciden en que este escenario es el resultado de una "tormenta perfecta":

  1. Deterioro de las centrales termoeléctricas: Plantas con más de 40 años de uso sin mantenimiento adecuado.
  2. Caída de suministros externos: La disminución de los envíos de petróleo desde Venezuela y Rusia.
  3. Escasez de divisas: La falta de liquidez del Estado para comprar combustible en el mercado spot internacional.

El cierre de hoteles no solo afecta a los visitantes, sino que deja en la incertidumbre a miles de trabajadores del sector que hoy ven sus empleos en pausa ante una crisis que, por el momento, no muestra señales de solución inmediata.

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