México en alerta máxima Ola de violencia tras la confirmación del deceso de El Mencho
México ha entrado en una fase de "alerta máxima" tras la confirmación oficial del fallecimiento de Nemesio Oseguera Cervantes, alias "El Mencho", líder máximo del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). La noticia, que sacudió los niveles más altos del gobierno y la seguridad internacional, ha desatado una respuesta violenta inmediata en diversos estados del país, sumiendo a varias regiones en una jornada de caos y tensión.
El epicentro del conflicto
Desde las primeras horas tras el anuncio, se reportaron narcobloqueos, incendios de vehículos y enfrentamientos armados en Jalisco, Michoacán y Colima, bastiones históricos de la organización criminal. Las principales arterias viales de ciudades como Guadalajara y Morelia fueron interrumpidas por unidades de transporte incendiadas, una táctica común de los grupos delictivos para frenar el despliegue de las fuerzas armadas.
"Estamos operando bajo protocolos de emergencia. La prioridad absoluta es proteger a la población civil y restablecer el orden en las zonas de mayor conflicto", informó un vocero de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana.
Despliegue militar sin precedentes
En respuesta a la ola de violencia, el Gobierno Federal ha ordenado el despliegue de miles de elementos de la Guardia Nacional y el Ejército Mexicano. El objetivo es doble: contener las represalias de las células delictivas y prevenir una guerra interna por la sucesión del mando dentro del cártel, que se considera la organización criminal más extendida del país.
Reporte de afectaciones hasta el momento:
- Jalisco: Suspensión de clases en municipios colindantes con Michoacán y patrullajes aéreos constantes.
- Michoacán: Cierre de comercios y carreteras estatales debido a la presencia de grupos armados.
- Guanajuato: Reportes de incidentes aislados en gasolineras y zonas comerciales.
El vacío de poder: La mayor amenaza
Analistas en seguridad advierten que la muerte de "El Mencho" no solo representa un golpe al narcotráfico, sino que abre un peligroso vacío de poder. La fragmentación de la estructura criminal podría derivar en una pugna interna entre los mandos medios o en una incursión de cárteles rivales que busquen aprovechar la vulnerabilidad de la organización, lo que prolongaría la inestabilidad en el territorio nacional.
La ciudadanía ha sido exhortada a permanecer en sus hogares en las zonas críticas y a mantenerse informada exclusivamente por canales oficiales, mientras el país aguarda la evolución de una de las crisis de seguridad más profundas de los últimos años.
