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Un día como hoy El último regreso de Duarte Así fue el traslado de sus restos desde Venezuela

SANTO DOMINGO. – Un día como hoy, la República Dominicana vivió uno de los actos de justicia histórica más significativos de su existencia: el regreso definitivo de los restos mortales de Juan Pablo Duarte. Tras fallecer en la precariedad y el exilio en Caracas, Venezuela, el 15 de julio de 1876, el Padre de la Patria finalmente volvió a la tierra que fundó, cumpliendo así su última voluntad y la deuda de gratitud de toda una nación.

El traslado, ocurrido en 1884, fue un evento que paralizó a la joven república y marcó el inicio de la verdadera entronización del prócer en el altar de la memoria nacional dominicana.

El viaje a bordo del "Leonor"

Por disposición del entonces presidente Ulises Heureaux (Lilís), quien buscaba fortalecer el sentimiento patrio (y su propia legitimidad política), se designó una comisión oficial para exhumar los restos de Duarte en el Cementerio de Tierra de Jugo, en Caracas.

El féretro fue embarcado en el vapor "Leonor". El trayecto desde La Guaira hasta el puerto de Santo Domingo fue seguido con expectación. Al avistarse la nave en el horizonte dominicano, las campanas de las iglesias comenzaron a repicar y se dispararon salvas de artillería en honor al General Duarte, quien regresaba ya no como un exiliado, sino como el máximo héroe nacional.

Un recibimiento de héroe

Al atracar en el puerto, el ataúd, envuelto en la bandera tricolor que él mismo ayudó a concebir, fue recibido por las más altas autoridades y una multitud que se agolpó en las murallas y calles de la Ciudad Colonial. Testimonios de la época describen un ambiente de profundo silencio y respeto, roto solo por los sollozos de aquellos pocos trinitarios que aún sobrevivían y que veían regresar a su líder.

El cortejo fúnebre recorrió las calles empedradas hasta la Catedral Basílica de Santa María la Menor, donde los restos descansaron durante décadas antes de su traslado definitivo al Altar de la Patria.

El significado de su retorno

El regreso de los restos de Duarte no fue solo un acto protocolar; fue el reencuentro de la República con sus principios fundacionales. Durante años, la figura de Duarte había sido opacada por las pugnas políticas y los caudillismos, pero su retorno físico desde Venezuela obligó a la sociedad dominicana a mirar hacia los ideales de libertad, soberanía y honestidad que él representaba.

Hoy, al conmemorar esta efeméride, recordamos que Duarte murió lejos de su patria, pero nunca ajeno a ella. Su "último viaje" desde Venezuela cerró un ciclo de injusticia y permitió que, desde entonces, sus restos descansen bajo el cielo por el que tanto sacrificó.


Dato Histórico: Junto a los restos de Duarte, en años posteriores, también fueron repatriados otros miembros de su familia, asegurando que el linaje de los fundadores descansara en la tierra que los vio nacer.

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