INTERNACIONALES

Cielos cerrados por falta de combustible La crisis energética en Cuba golpea ahora al sector aeronáutico

En un giro dramático para la ya maltrecha economía de la isla, el Gobierno cubano ha comunicado oficialmente a las aerolíneas internacionales la suspensión del suministro de combustible de aviación (Jet A-1) en todos los aeropuertos del país. La medida, que entra en vigor este 9 de febrero, marca un nuevo punto crítico en la crisis energética nacional y amenaza con aislar al país del turismo internacional.

Un Notam que paraliza los aeropuertos

Las autoridades aeronáuticas emitieron un NOTAM (Aviso a Aviadores) informando que la disponibilidad de combustible es nula o extremadamente limitada en las nueve terminales internacionales, incluyendo el Aeropuerto José Martí de La Habana y el Juan Gualberto Gómez de Varadero. Según fuentes del sector, esta restricción se mantendrá, en principio, hasta el 11 de marzo.

"No hay fiabilidad en el suministro. Estamos operando bajo condiciones de emergencia total", declaró un funcionario de una aerolínea europea bajo condición de anonimato.

Impacto inmediato en los vuelos

La respuesta de las compañías aéreas no se ha hecho esperar, obligando a reestructurar toda la logística de conectividad con la isla:

  • Air Canada: Ha suspendido sus operaciones regulares hacia destinos como Holguín y Santa Clara por el resto de la temporada. La aerolínea enviará vuelos vacíos para repatriar a cerca de 3,000 turistas varados.
  • Iberia y Air Europa: Los trayectos de regreso a Madrid deberán realizar ahora una parada técnica de repostaje en Santo Domingo, República Dominicana, ya que los aviones no pueden cargar combustible en La Habana para cruzar el Atlántico.
  • Aerolíneas estadounidenses y latinoamericanas: Muchas están recurriendo al "tankering", una técnica que consiste en cargar combustible extra desde el origen para evitar repostar en Cuba, lo que reduce la capacidad de carga y pasajeros debido al peso adicional.

Las causas: Un cóctel de presión y escasez

La administración cubana atribuye esta parálisis al endurecimiento de las sanciones de Estados Unidos, que ha amenazado con aranceles a países que suministren crudo a la isla. A esto se suma la drástica caída en los envíos desde Venezuela y las dificultades logísticas de Rusia para cumplir con los suministros acordados.

Mientras el Gobierno intenta asegurar que los vuelos programados para hoy se realicen con normalidad usando las últimas reservas, el sector turístico —el motor de divisas del país— se enfrenta a un golpe que muchos analistas califican como "el tiro de gracia" para la temporada alta.

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