TBT El día que el Hijo de Doña Tatica hizo historia Cuando Jack Veneno puso a Ric Flair de espaldas en el Palacio de los Deportes
SANTO DOMINGO – Hay fechas que se quedan grabadas en el ADN de un pueblo, y para los dominicanos, aquel 7 de enero de 1982 es una de ellas. El Palacio de los Deportes no era solo un estadio; esa noche era el epicentro de un sueño colectivo: ver a Jack Veneno, el ídolo del sector Colorín, derrotar al "Nature Boy" Ric Flair.
El choque de dos mundos
Ric Flair llegó al país como el flamante campeón mundial de la NWA (National Wrestling Alliance), con su bata de seda, su cabellera rubia y esa arrogancia que lo hacía el villano perfecto. Del otro lado, Rafael Antonio Sánchez, nuestro Jack Veneno, cargaba con la esperanza de un país que veía en la lucha libre su mayor entretenimiento.
El Palacio de los Deportes: Un hervidero
Con un lleno total y miles de personas pegadas a sus radios y televisores, el combate fue una montaña rusa de emociones. La técnica depurada de Flair chocaba contra la garra y el "estilo dominicano" de Veneno.
El momento cumbre llegó cuando, tras un intercambio feroz, Jack Veneno logró aplicar su famosa "Polémica". El Palacio estalló en un solo grito cuando el árbitro inició el conteo: ¡Uno, dos y tres! El árbitro dominicano levantó la mano del "Campeón de la Bolita del Mundo", declarándolo nuevo monarca de la NWA.
¿Qué pasó después?
Aunque la euforia fue total, la historia detrás de bastidores fue distinta. Flair, temiendo por su seguridad debido al fervor del público, acordó que Veneno ganara esa noche con la condición de devolver el título después. Oficialmente, la NWA nunca reconoció el cambio de cinturón fuera de la isla, pero para los dominicanos, ese detalle técnico no importó.
"Esa noche no ganó un hombre, ganó un país que creyó que podía vencer al gigante", comentan hoy los cronistas deportivos.
Un legado inmortal
Hoy, en este jueves de #TBT, recordamos que Jack Veneno no solo puso a Ric Flair de espaldas; puso a la República Dominicana en el mapa de la lucha libre mundial. Fue el triunfo de la humildad sobre la soberbia, de la pasión sobre la técnica.
¡Palo de la gata! Jack Veneno siempre será, para su gente, el único e indiscutible campeón.
