SALUD

Experto advierte que el uso de fármacos antiobesidad impulsa la demanda de endoscopia bariátrica

Madrid, España. – El uso de fármacos antiobesidad, especialmente los agonistas del receptor GLP-1, ha experimentado un notable aumento en los últimos años, lo que ha generado un crecimiento significativo en la demanda de tratamientos alternativos y más duraderos como la endoscopia bariátrica, según explicó el doctor Gontrand López-Nava, director de la Unidad de Endoscopia Bariátrica del Hospital Universitario HM Sanchinarro.

El especialista señaló que medicamentos inyectables utilizados para la pérdida de peso se han popularizado por su fácil acceso, sencillez de uso y resultados iniciales favorables. No obstante, advirtió que estos tratamientos suelen mantenerse por períodos limitados, ya sea por el cansancio que produce su administración continua o por la aparición de efectos secundarios como estreñimiento, vómitos u otros trastornos digestivos.

De acuerdo con la experiencia clínica del doctor López-Nava, una parte importante de los pacientes no logra sostener el tratamiento farmacológico a largo plazo, lo que los lleva a buscar opciones más estables y eficaces para el control del peso. En ese contexto, la endoscopia bariátrica se presenta como una alternativa mínimamente invasiva para la reducción del estómago, sin necesidad de cirugía tradicional ni incisiones.

El procedimiento se realiza mediante una endoscopia por vía oral, lo que permite al paciente retomar su vida cotidiana de forma casi inmediata, sin dolor ni postoperatorio complejo. Esta técnica se complementa con un programa integral de seguimiento durante aproximadamente dos años, enfocado en cambios nutricionales, apoyo psicológico y modificación de hábitos de vida.

El especialista destacó que este acompañamiento multidisciplinario resulta clave para reducir el riesgo de efecto rebote y para ayudar al paciente a adaptarse a un nuevo estilo de vida saludable y sostenible en el tiempo, abordando también aspectos emocionales relacionados con la alimentación.

Asimismo, subrayó que la normalización social del uso de fármacos para adelgazar ha motivado a más personas a reconocer la obesidad como un problema de salud y a considerar tratamientos médicos más completos. En ese sentido, los medicamentos antiobesidad pueden funcionar como una herramienta inicial que facilite el acceso a soluciones más definitivas.

Con el inicio del año 2026 y el aumento de propósitos relacionados con la pérdida de peso, los equipos especializados en tratamientos contra la obesidad refuerzan su preparación para atender a un número creciente de pacientes que buscan alternativas eficaces y seguras para mejorar su calidad de vida.

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